Antes de conectar cualquier cable, revisen que la ganancia de todos los canales esté en 0 y que los amplificadores o cabinas potenciadas estén apagados o con el volumen abajo. Estas conexiones se hacen con el sistema apagado o en volumen mínimo, y solo se sube el nivel al final, con cuidado.
En esta configuración, los tres coinciden en número, así que es más fácil de recordar.
En el patch bajo la tarima, usen las salidas 1 y 2. Esas líneas van conectadas a la consola en OMNI OUT 15 y 16. Desde la consola, esa señal se controla con el canal estéreo principal, el que ya usan para toda la mezcla de sala.
En el patch bajo la tarima, usen las salidas 3 y 4. Esas líneas van conectadas a la consola en OMNI OUT 3 y 4. Desde la consola, esa señal se controla desde To Mix 3 y 4.
En el patch bajo la tarima, usen las salidas 5 y 6. Esas líneas van conectadas a la consola en OMNI OUT 5 y 6. Desde la consola, esa señal se controla desde To Mix 5 y 6.
Dos canales quedan reservados para uso futuro, y no se conectan en esta práctica: tu Mix 1 y 2 quedan libres para un eventual envío a un efecto, como reverb, y tu Mix 7 y 8 quedan libres para armar hasta dos mezclas auxiliares adicionales de monitor, por ejemplo para músicos que necesiten una mezcla personalizada.
Un detalle importante para recordar: no hace falta entrar a la pantalla de patch de salidas de la consola para nada de esto, porque esta configuración ya coincide con la que trae la consola de fábrica. Solo con conectar los cables físicos en los números indicados, el sonido ya sale por donde debe.
Canales de salida numerados, de la consola hacia el equipo: